La Cápsula ATM Protectora.
El envase en Atmósfera Modificada que prolonga la vida útil del brioche artesanal siciliano, sin conservantes, para el suministro B2B en toda Europa.
El brioche artesanal es un producto con alto contenido en humedad, rico en huevos y leche. En un envase convencional se deteriora en pocos días — un obstáculo importante para cualquier distribución a distancia. La tecnología ATM resuelve este problema de raíz, sin alterar el producto.
1. ¿Qué es el envasado en Atmósfera Modificada (ATM)?
A diferencia de los tradicionales bolsas flow-pack, la cápsula termoformada rígida ATM sustituye el aire interior por una mezcla de gases alimentarios inertes — principalmente nitrógeno — que bloquea la oxidación y el crecimiento microbiano. El resultado: un producto que conserva su suavidad, aromas y humedad originales durante semanas, a temperatura ambiente, sin ningún conservante.
Las máquinas de termosellado extraen el aire de la bandeja rígida, inyectan la mezcla de gases y sellan térmicamente una película de alta barrera. El brioche permanece sellado a temperatura ambiente hasta su fecha de consumo preferente: 70 días para la Brioscia col Tuppo, el Brioche de Chocolate y el Mini Brioche; 90 días para la Paffutella y la Panzotta.
2. Producción bajo pedido: cero stock, máxima frescura
Con un modelo Make to Order, cada lote se produce únicamente al recibir el pedido. Esto garantiza dos ventajas concretas para tu negocio:
- Frescura garantizada: El brioche que recibes fue amasado, fermentado y sellado en ATM el mismo día hábil. Llega con toda su vida útil por delante.
- Entrega íntegra: La cápsula rígida ofrece protección estructural frente a los golpes logísticos. Los brioches llegan sin daños, listos para servir directamente a tus clientes.
3. Reducción de mermas para heladerías y cafeterías
Una cápsula ATM sin abrir conserva el producto hasta su fecha de consumo preferente. En un día de poca afluencia, si no abres una cápsula, el producto permanece perfectamente utilizable en los días siguientes. Esto reduce significativamente las mermas respecto a los productos de panadería tradicionales, que deben retirarse en un plazo de 24 a 48 horas tras su exposición.